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Qué es el pilates reformer y para qué sirve

El reformer es una máquina de resistencia con resortes, no un aparato para tonificar. Qué hace en realidad tu cuerpo y qué dice la evidencia real.

16 de agosto de 2026 · 6 min de lectura

Casi todo el mundo llega a su primera clase creyendo que el reformer “tonifica” o “esculpe”. Ninguna de las dos palabras significa nada fisiológicamente, y las dos venden muchísimo.

El aparato es más simple que su fama: una cama que se desliza sobre rieles, con resortes que puedes poner más duros o más suaves. Eso es todo. Y de esa mecánica sale lo que sí puede hacer por ti, que tampoco es poco.

De qué está hecho el reformer

Un reformer es una plataforma con un carro (la parte donde te acuestas, sientas o paras) que se desliza sobre rieles. El carro está conectado a un cabezal fijo por un sistema de resortes. Esos resortes son la resistencia: entre más resortes enganches, más pesado es el movimiento; entre menos, más ligero.

Hay también correas para manos y pies, un barral (footbar) para empujar, y hombreras o cabezal para apoyarte según el ejercicio. Con esa combinación de carro deslizante, resortes y puntos de apoyo, un mismo aparato permite literalmente cientos de ejercicios distintos, cambiando de posición, de resorte y de ángulo.

Eso es todo. No hay electrónica, no hay tecnología secreta de tonificación, no hay nada que le haga al cuerpo algo que un resorte y la gravedad no puedan explicar.

Para qué sirve, en términos reales

El reformer es una herramienta de entrenamiento de resistencia, con dos particularidades que lo distinguen de una pesa o una máquina de gimnasio convencional.

La resistencia puede asistir, no solo oponerse. Un resorte puede ayudarte a completar un movimiento que no podrías hacer con tu propio peso, o puede oponerse y hacerlo más difícil. Eso da un rango de dificultad mucho más amplio que levantar una pesa fija.

La carga cambia con la posición, no solo con el resorte que enganchas. El mismo resorte se siente distinto si estás acostada, sentada o de pie, porque cambia el ángulo y el brazo de palanca. Es parte de por qué un instructor con buena formación importa: sabe qué combinación de resorte y posición corresponde a tu nivel.

Lo que entrena, en el fondo, es lo mismo que entrena cualquier ejercicio de resistencia bien dosificado: fuerza, resistencia muscular, control motor y estabilidad. No “tonifica” en el sentido de que no existe un mecanismo fisiológico distinto al de ganar fuerza o resistencia muscular. El músculo se adapta volviéndose más fuerte o más resistente a la fatiga; no existe un estado intermedio de “tono” que un aparato active. Y tampoco alarga el músculo: el largo de un músculo lo determina en gran medida su inserción en el hueso, no una clase de ejercicio.

Por qué ni la ciencia se pone de acuerdo en qué es pilates

Aquí hay un dato que conviene conocer antes de comparar estudios, porque explica por qué una clase de “pilates” en un lugar puede sentirse tan distinta a otra.

Un grupo de investigadores (Wells, Kolt y Bialocerkowski, 2012, Complementary Therapies in Medicine) revisó 119 artículos científicos que describían pilates para ver si existía una definición consistente. Encontraron consenso en la descripción amplia: ejercicio mente-cuerpo centrado en fuerza, estabilidad de centro, flexibilidad, control muscular, postura y respiración, hecho en colchoneta o con aparatos.

Pero cuando bajaron al detalle, encontraron algo más revelador: los seis principios clásicos del método original (centrar, concentración, control, precisión, fluidez y respiración) solo se mencionaban, en promedio, en el 23% de esos 119 estudios. Y en los estudios sobre dolor de espalda, prácticamente no aparecían, salvo la respiración.

Traducido: la palabra “pilates” se usa para cosas bastante distintas entre sí, incluso dentro de la literatura científica. Es una razón más para juzgar un estudio (o una clase de pilates, con minúscula) por lo que realmente hace en la sala, no por la etiqueta que le pone a la puerta.

Fuente: Defining Pilates exercise: A systematic review — Wells, Kolt & Bialocerkowski, 2012

Qué dice la evidencia sobre resultados

La evidencia más sólida que existe sobre pilates (incluido el que se hace en reformer) es para dolor lumbar. La revisión Cochrane (Yamato y colaboradores, 2015), que analizó diez ensayos con 510 participantes, encontró que el pilates es probablemente más efectivo que no hacer nada para reducir dolor y discapacidad a corto plazo, con calidad de evidencia de baja a moderada. Frente a otros tipos de ejercicio, no hay evidencia de que sea superior.

Fuera de dolor de espalda, lo razonable es apoyarse en lo que ya sabemos sobre entrenamiento de resistencia en general: mejora fuerza, resistencia muscular y control motor cuando se practica con regularidad (ACSM’s Guidelines for Exercise Testing and Prescription, 11.ª edición). El reformer no tiene una categoría de beneficio propia y exclusiva; entra dentro de lo que ya se sabe que hace el entrenamiento de resistencia bien dosificado.

Qué lo distingue del mat y de las máquinas de gimnasio

Frente al mat, la diferencia central es el resorte: en el suelo tu única carga es tu peso corporal, así que no puedes bajarle. En el reformer sí. Eso lo hace un mejor punto de entrada para quien no puede sostener su propio peso todavía. Si ya estás decidiendo entre uno u otro, hay un artículo completo sobre reformer contra mat que entra en ese tema a fondo. Aquí no lo vamos a repetir.

Frente a una máquina de gimnasio con pesas apiladas, la diferencia es que el resorte no tiene una curva de resistencia plana: cambia con el ángulo, con la velocidad y con la posición del cuerpo sobre el carro. Eso exige más control motor y estabilidad que jalar una polea en línea recta, aunque el peso “se sienta” parecido.

Cómo es una clase de reformer en Naü

En Naü una clase de pilates reformer dura 50 minutos, en grupo reducido dentro de uno de los 4 salones del estudio en Plaza Muray. El paquete de precios es el mismo para las 10 disciplinas del estudio, así que puedes probar reformer sin comprar algo exclusivo para eso: las clases sueltas empiezan desde $93 y el plan Ilimitado cuesta $2,300 al mes.

Si nunca has tomado una, la clase de prueba es la forma más directa de sentir la diferencia entre leer sobre el reformer y estar arriba de uno.

Preguntas frecuentes

¿El reformer sirve para bajar de peso?

Ayuda como cualquier entrenamiento de resistencia regular ayuda: gasta energía y construye músculo. No es una herramienta especializada para pérdida de grasa por encima de otros ejercicios bien dosificados.

¿Necesito experiencia previa para tomar una clase de reformer?

No. Los resortes permiten bajar la carga más que en el suelo, así que suele ser un buen punto de entrada incluso sin experiencia previa en ejercicio de resistencia.

¿Es lo mismo que el pilates de colchoneta?

Comparten principios pero no la herramienta: el mat usa tu peso corporal como única resistencia; el reformer usa resortes que se pueden ajustar. Aquí comparamos ambos a fondo.

¿Cuántas veces a la semana debería tomar reformer?

Depende del objetivo, pero hay una respuesta basada en evidencia. La desarrollamos en este artículo.

¿Cuánto dura una clase y cuánto cuesta?

50 minutos, en grupo reducido. Las clases sueltas empiezan desde $93 y el plan Ilimitado cuesta $2,300 al mes, el mismo paquete que cubre las 10 disciplinas del estudio.


Decidir con calma qué clase te conviene más toma un minuto con la herramienta de qué clase te toca. Y si ya sabes que quieres empezar, aquí están los horarios disponibles en Plaza Muray.

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